-EL JUEGO DE LAS TABAS-

El juego de las tabas tiene diferentes formas de jugar dependiendo de cada localidad. Algunos ejemplos:

En Huesca una de las formas de jugar es la siguiente:
Sentados los jugadores formando un corro, se realiza el “bombe” para decidir quién tira en primer lugar la taba.

Una vez que se lanza la taba, pueden ocurrir cuatro situaciones:
Sale "tripa" cara ancha, parte convexa de la taba, pasa el turno al siguiente jugador.
Sale "hoyico" cara ancha, parte cóncava, recibe el castigo ordenado por el rey y efectuado por el verdugo.
Sale "rey" se pasa a ser rey y decides el castigo que recibirá al que le ha salido hoyico.
Sale "verdugo", ejecuta lo que le ordene el rey
Este juego infantil masculino se practicaba en los años 40 en Huesca, empleando como material el hueso de la articulación de la rodilla de una oveja (ver fotografía superior).

Tabas jugadas en Fuentes de Ebro, Zaragoza:
La taba consta de cuatro lados diferenciados:
Liso, cordero, hoyo y carnero.
Según lo que salga después de haber sido lanzada la taba, habrá que correr más o menos distancia. Así, si sale carnero, hay que correr una distancia determinada antes que una pelota lanzada al aire, bote en la tierra.
Si sale hoyo, la distancia será mayor. Si sale cordero, mas todavía y si sale liso, la distancia a recorrer será la mayor.
Cada vez habrá que lanzar la pelota más alto para que de más tiempo de recorrer distancias.
Juego infantil mixto que se practicaba en los años 20; el material de la taba era el hueso de la articulación de la rodilla de una oveja.

Tabas jugadas en Guadalaviar, Teruel

Consiste en una competición de agilidad. Se dejan una cantidad determinada de tabas en el suelo. El jugador que comienza tiene una en la mano. Lanza la taba al aire y mientras está volando debe recoger el mayor número de tabas posibles del suelo, para luego recoger en el aire la taba lanzada. El objetivo es recoger todas en el menor número posible de intentos. Ahora bien, si se le cae la taba lanzada, pierde el turno y lo cede al oponente.
Juego infantil femenino que se practicaba en los años 40; como material el hueso de la rodilla de las ovejas.